LA ESCUELA

No acaba nunca la apasionante carrera del actor ya que la búsqueda del ser humano en su esencia es siempre una continuidad. Por eso es un placer explorar y experimentar a través del juego interpretativo este abanico complejo y excitante.

 

EL CAMINO POKHARIANO

La filosofía, metodología o Camino Pokhariano, enseña con comprensión, respeto y diversión, basándose en el trabajo práctico y comentario como lecciones del proceso de aprendizaje que ejerce el alumno.

Su enseñanza libre y agresiva mezcla la teoría con la práctica en el presente del trabajo permitiendo absolutamente el error y el mérito, y siempre valorando desde la construcción y no la destrucción.

 

El camino es un trabajo corporal, vocal y emocional donde el alumno aprenderá el valor de la acción y personaje a partir de la realidad y presente de la escena, sin entretenerse en métodos de instrospección o revivencias que ensimisman al actor y lo alejan de su atención al entorno y a los demás.

El objetivo es que el alumno no piense, sino que actúe. Y que disfrute actuando.

 

La enseñanza es ir evolucionando, añadiendo y sumando conceptos y bases y llevando al alumno libremente, sin tensiones y casi sin darse cuenta, a una manera de actuar más despierta y verdadera, sin pretender acumular sino simplificar, partiendo de la consciencia, el juego, la energía y la atención.

 

El alumno diplomado, si ha atendido, asistido a las clases, hecho los trabajos y subido a escenarios en sus fines de curso, saldrá sin duda con unos conocimientos imprescindibles e importantes que le servirán para saber de qué trata el asunto, para saber lo que el público ha de ver y comprender en cada momento y poder llevar la verdad en su actuación.